La gripe porcina es una infección
respiratoria aguda y muy contagiosa de
los cerdos, causada por alguno de los
varios virus gripales de tipo A de esa
especie. La morbilidad suele ser alta, y
la mortalidad baja (1%-4%).
El virus se
transmite entre los cerdos a través de
aerosoles, por contacto directo o
indirecto, y a través de cerdos
portadores asintomáticos. Durante
todo el año se producen brotes en esos
animales, pero la incidencia es mayor
en otoño e invierno en las zonas
templadas. Muchos países vacunan
sistemáticamente a sus cabañas de
cerdos contra la gripe porcina.
Los virus de la gripe porcina son en
su mayoría del subtipo H1N1, pero
también circulan entre los cerdos otros
subtipos, como H1N2, H3N1 y H3N2.
Estos animales pueden verse
infectados asimismo por virus de la
gripe aviar y por los virus gripales
estacionales que afectan al hombre. Se
cree que el virus porcino H3N2 procede
del ser humano. A veces los cerdos se
ven infectados simultáneamente por
más de un tipo de virus, lo que permite aéstos intercambiar genes. El resultado
puede ser un virus gripal con genes de
diversa procedencia, lo que se llama un
virus "reagrupado". Aunque los virus
de la gripe porcina son normalmente
específicos de esa especie, en
ocasiones saltan la barrera
interespecies y provocan la
enfermedad en el hombre.
¿Cómo afecta a la salud
humana?
Se han notificado ocasionalmente
brotes y casos esporádicos de infección
humana por el virus de la gripe porcina.
En general los síntomas clínicos son
similares a los de la gripe estacional,
pero las manifestaciones clínicas son
muy variables, desde una infección
asintomática hasta una neumonía grave
que mata al paciente.
Como las manifestaciones clínicas
habituales de la gripe porcina en el
hombre se asemejan a las de la gripe
estacional y de otras infecciones
agudas de las vías respiratorias
superiores, la mayoría de los casos se
han detectado casualmente mediante
los sistemas de vigilancia de la gripe
estacional. Muchos casos leves o
asintomáticos pueden haber pasado
desapercibidos; así pues, se desconoce
hasta qué punto está extendida la
enfermedad en el ser humano.
¿Dónde se han producido casos
humanos?
Desde que se empezó a aplicar el RSI
(2005)1 en 2007, se han declarado a la
OMS casos de gripe porcina
registrados en los Estados Unidos y en
España.
¿Cómo se contagia la
enfermedad?
Normalmente la gente se contagia a
partir de cerdos infectados, pero
algunos casos humanos carecen de
antecedentes de contacto con esos
animales o con entornos en que los
haya habido. Ha habido casos de
transmisión entre personas, pero
limitados a contactos cercanos y a
grupos cerrados de personas.
¿Se puede comer carne y
productos de cerdo?
Sí. No hay datos que demuestren que la
gripe porcina pueda transmitirse al
hombre a través de la carne de cerdo u
Provinciales
convenientemente.
• Lávese las manos concienzudamente
con agua y jabón después de cada
contacto con el enfermo.
• Trate de mantener bien ventilada la
zona donde se encuentra el enfermo.
Utilice las ventanas y las puertas para
crear corrientes de aire.
• Mantenga limpio el entorno
utilizando productos domésticos de
limpieza. Si vive en un país donde la
gripe porcina ha causado la muerte de
alguna persona, aténgase a los consejos
que dicten las autoridades locales de
salud.
El Comité de Emergencias,
establecido en cumplimiento del
Reglamento Sanitario Internacional
(2005), ha celebrado su segunda
reunión el 27 de abril de 2009. El
Comité ha examinado los datos
disponibles sobre los brotes
confirmados de gripe porcina por
A/H1N1 en los Estados Unidos de
América, México y Canadá.
El Comité ha considerado
asimismo los informes sobre la posible
propagación a otros países.
Con el asesoramiento del Comité,
la Directora General de la OMS ha
decidido elevar el nivel de alerta de
pandemia de gripe de la actual fase 3 a
la fase 4.
El cambio a una fase más elevada
de alerta de pandemia indica que la
probabilidad de que se declare una
pandemia ha aumentado, pero no que la
pandemia sea inevitable.
A medida que se disponga de más
información, la OMS podría decidir el
regreso a la fase 3 o el aumento del
nivel de alerta a otra fase.
La decisión se ha basado
principalmente en datos
epidemiológicos que demuestran la
transmisión de persona a persona y la
capacidad del virus para causar brotes a
escala comunitaria.
Habida cuenta de la presencia
generalizada del virus, la Directora
General ha considerado que la
contención del brote no es viable. En
estos momentos, la atención se debería
centrar en las medidas de mitigación.
La Directora General ha
recomendado que no se cierren las
fronteras ni se impongan restricciones
a los viajes internacionales.
Se ha considerado prudente que las
personas que estén enfermas retrasen
los viajes internacionales y las que
presenten síntomas después de un viaje
internacional reciban atención médica.
La Directora General considera
que en estos momentos debería
continuar la producción de vacuna
contra la gripe estacional, sin perjuicio
de que la evolución de la situación
aconseje una reevaluación. La OMS
facilitará el proceso de desarrollo de
una vacuna eficaz contra el virus
A/H1N1.
La Directora General ha subrayado
que todas las medidas se deberían
ajustar a la finalidad y el alcance del
Reglamento Sanitario Internacional.
(Texto del Informe Oficial de la
Organización Mundial de la Salud
(OMS) sobre el “Mapa de seguimiento
de caso Gripe Porcina”, del mes de
abril de 2009, cuando estaba en fase 4,
que en la actualidad pasó a la número
5).
otros productos derivados de éste que
se hayan manejado y preparado
adecuadamente. El virus de la gripe
porcina se destruye a temperaturas de
70 ºC, lo que corresponde a las
condiciones generalmente
recomendadas para cocinar la carne de
cerdo y otras carnes.
¿Existe un riesgo de pandemia?
Probablemente la mayoría de las
personas, no habiendo estado en
contacto regular con cerdos, carecen de
la inmunidad necesaria para prevenir la
infección. Si un virus porcino consigue
transmitirse eficientemente de persona
a persona, puede causar una pandemia
de gripe. El impacto de una pandemia
causada por un virus de esa naturaleza
es difícil de predecir: dependerá de su
virulencia, de la inmunidad ya
existente en la población, de la
protección cruzada conferida por los
anticuerpos producidos en respuesta a
gripes estacionales y de factores
propios del huésped.
¿Hay alguna vacuna para el
hombre que proteja de la gripe
porcina?
No hay ninguna vacuna para evitar que
el actual virus de la gripe porcina cause
la enfermedad en el ser humano. No se
sabe si las actuales vacunas
estacionales confieren algún grado de
protección. Los virus gripales cambian
muy rápidamente.
Es importante desarrollar una
vacuna contra la cepa del virus
actualmente circulante, para que
confiera la máxima protección a las
personas vacunadas. De ahí la
necesidad de que la OMS pueda
acceder al máximo número de virus
posible, y seleccionar así los virus
vacúnales candidatos más apropiados.
En algunos países se dispone de
antivíricos contra la gripe estacional, y
esos medicamentos permiten prevenir
y tratar eficazmente la enfermedad.
Hay dos tipos de fármacos: los
adamantanos (amantadina y
rimantadina) y los inhibidores de la
neuraminidasa (oseltamivir y
zanamivir).
La mayoría de los casos de gripe
porcina notificados anteriormente
corresponden a pacientes que se
recuperaron plenamente de la
enfermedad sin necesidad de atención
médica y sin recibir antivíricos.
Algunos virus gripales desarrollan
resistencia a los medicamentos
antivíricos, limitando la eficacia de la
quimioprofilaxis y el tratamiento. Los
virus obtenidos a partir de los casos
humanos recientes de gripe porcina
registrados en los Estados Unidos eran
sensibles al oseltamivir y el zanamivir,
pero resistentes a la amantadina y la
rimantadina.
No se dispone de información
suficiente para formular
recomendación alguna acerca del uso
de antivíricos para la prevención y el
tratamiento de la infección por el virus
de la gripe porcina. Los médicos han de
tomar sus decisiones al respecto
considerando las manifestaciones
clínicas y la epidemiología de la
enfermedad, así como las ventajas y los
inconvenientes de la profilaxis y el
tratamiento para el paciente. Ante el
brote que se ha declarado en los
Estados Unidos y en México, las
autoridades nacionales y locales están
recomendando utilizar oseltamivir o
zanamivir como tratamiento y
prevención de la enfermedad en
función del perfil de sensibilidad del
virus.
¿Qué debo hacer si tengo un
contacto habitual con cerdos?
Aunque no hay indicios claros de que
los casos humanos actuales de
infección por la gripe porcina estén
relacionados con eventos presentes o
pasados de síndromes gripales
porcinos, sería aconsejable reducir al
mínimo el contacto con cerdos
enfermos y notificar esos animales a las
autoridades veterinarias
correspondientes. La mayoría de las
personas se infectan como
consecuencia de un contacto
prolongado y estrecho con cerdos
infectados. En cualquier contacto con
animales es esencial el respeto de unas
buenas prácticas de higiene, y ello es
especialmente importante durante las
manipulaciones propias del sacrificio y
las operaciones posteriores, para evitar
la exposición a los agentes patógenos.
Ningún animal que haya muerto de
enfermedad debe someterse al
procedimiento de matanza. Hay que
atenerse a los consejos que dicten las
autoridades nacionales competentes.
No se ha demostrado que la gripe
porcina se transmita al ser humano por
ingestión de carne de cerdo
debidamente cocinada y preparada, o
de otros productos obtenidos del cerdo.
El virus de la gripe porcina muere
durante la preparación de la carne de
cerdo o de otros productos obtenidos
del cerdo.
El virus de la gripe porcina muere
al cocinar los alimentos a una
temperatura de 160ºF/70ºC, que
corresponde a las directrices generales
para la preparación de carne de cerdo y
de otros tipos.
Estados Unidos y México son
distintas. Ninguno de los casos
confirmados en los Estados Unidos
presentaban la forma grave de la
enfermedad, y los pacientes se han
recuperado sin necesidad de recibir
atención médica. En México, se ha
notificado que algunos pacientes
sufren la forma grave de la enfermedad.
PARA P R O T E G E R S E ,
APLIQUE LAS MEDIDAS
GENERALES DE PREVENCIÓN
DE LA GRIPE:
• Evite el contacto directo con personas
de aspecto enfermizo o que tengan
fiebre y tos.
• Lávese las manos con agua y jabón a
menudo y concienzudamente.
• Lleve una buena higiene de vida:
duerma bien, coma alimentos
nutritivos y manténgase físicamente
activo.
SI HAY ALGÚN ENFERMO EN
LA CASA:
• Procure que el enfermo ocupe una
zona aparte en la casa. Si eso no es
posible, mantenga una separación de 1
metro entre el paciente y las demás
personas.
• Tápese la boca y la nariz cuando cuide
al enfermo. Encontrará máscaras en el
comercio, o puede fabricarlas con los
materiales que tenga a mano, siembre
que sean desechables o se puedan lavar
Subir / Up
|